Qué es Figma y por qué todo el mundo habla de él
Figma es una herramienta de diseño de interfaces que funciona en el navegador, sin instalación, y que permite trabajar varias personas a la vez sobre el mismo archivo. Eso, que hace diez años sonaba a ciencia ficción, hoy es el estándar en cualquier estudio de UX/UI.
La clave de Figma no es que diseñe bonito. Sketch y Adobe XD también lo hacen. La clave es que resolvió un problema real: el diseño siempre ha sido un proceso colaborativo, pero las herramientas antiguas obligaban a mandar archivos por correo, a tener versiones duplicadas y a perder horas explicando por chat qué cambiaste. Figma mete a todo el equipo dentro del mismo espacio, en tiempo real, como un Google Docs pero para interfaces.
Estudios como IDEO, Fjord (Accenture) o Ustwo llevan años integrando Figma en sus flujos de trabajo porque encaja con cómo trabaja de verdad un equipo de producto: diseñadores, desarrolladores y product managers mirando la misma pantalla sin fricciones.
Para qué sirve Figma en el trabajo diario de un diseñador
Figma sirve para diseñar interfaces, sí, pero su uso real va mucho más allá de colocar botones bonitos. Un diseñador UX/UI lo usa para:
- Wireframes y prototipos: desde el boceto más básico hasta un prototipo navegable que simula la app funcionando de verdad.
- Sistemas de diseño: componentes reutilizables, estilos de color y tipografía que mantienen la coherencia en productos grandes.
- Handoff a desarrollo: el equipo de front-end puede abrir el archivo, medir espaciados, copiar código CSS generado automáticamente y entender exactamente cómo está construida cada pantalla.
- Testing de usabilidad: compartes un link, el usuario interactúa con el prototipo, y tú recoges feedback sin necesidad de programar nada.
- Reuniones en vivo: con FigJam, su pizarra colaborativa, puedes hacer brainstorming, mapas de flujo o retrospectivas de sprint sin salir de la plataforma.
Esto hace que Figma no sea solo "el programa donde diseño", sino el sitio donde vive todo el proceso de producto, desde la primera idea hasta el archivo final que recibe un desarrollador en React o Node.js.
Figma contra Sketch: una pelea que ya tiene ganador
Sketch fue el rey indiscutible del diseño de interfaces entre 2015 y 2019. Pero perdió la batalla por una razón muy simple: solo funciona en Mac y no tiene colaboración en tiempo real nativa decente.
Cuando Figma llegó con su modelo basado en navegador, compatible con Windows, Mac y Linux, y con comentarios y edición simultánea sin plugins añadidos, la mayoría de estudios empezaron a migrar. Hoy Sketch sigue teniendo defensores, sobre todo en equipos pequeños que ya tenían todo su flujo montado alrededor de él, pero en ofertas de empleo de diseñador UX/UI, Figma aparece como requisito en la inmensa mayoría de los casos.
Si tienes que elegir cuál aprender primero, la respuesta es clara: Figma. No hay discusión real en 2024.
Adobe XD y Photoshop: por qué se han quedado atrás
Adobe XD llegó tarde y nunca terminó de ganarse al sector. Adobe lo integró en su suite Creative Cloud pensando que la marca tiraría del producto, pero la realidad es que XD siempre fue un paso por detrás de Figma en colaboración y en velocidad de actualizaciones. En 2023 Adobe prácticamente paró el desarrollo activo de XD, lo que confirma lo que ya se veía venir.
Photoshop, por su parte, nunca fue pensado para diseño de interfaces digitales con la lógica de componentes y auto-layout que necesita un producto moderno. Se usa todavía para retoque de imágenes o assets puntuales, pero diseñar una app entera en Photoshop hoy es como escribir una novela en una hoja de cálculo: se puede, pero no tiene sentido.
Alternativas reales a Figma que sí merece la pena conocer
Figma no tiene rival claro en diseño de interfaces, pero sí existen alternativas con enfoques distintos que conviene conocer según el proyecto:
- Penpot: es open source, gratuita y funciona también en navegador. Si trabajas con organizaciones públicas o proyectos que no pueden depender de software propietario, es una opción sólida y cada vez más usada en Europa.
- Framer: va un paso más allá del prototipado y permite publicar webs reales directamente desde el diseño, con animaciones avanzadas. Es la opción favorita de quien quiere pasar de la idea a la web en vivo sin tocar código.
- Canva (modo Whiteboard/Diseño web): no está pensado para UX/UI profesional, pero ha ido ganando terreno en equipos de marketing que necesitan maquetas rápidas sin curva de aprendizaje.
- Axure RP: sigue siendo relevante en entornos corporativos muy grandes que necesitan prototipos con lógica condicional compleja, tipo banca o seguros.
Ninguna de estas herramientas ha conseguido quitarle a Figma el puesto de estándar de la industria, pero cada una tiene su hueco según el tipo de cliente o proyecto.
Figma no es solo diseño: también habla con el código
Aquí está la parte que mucha gente desconoce cuando empieza: Figma no termina donde acaba el diseño visual. Genera código CSS y especificaciones que un desarrollador puede usar directamente, y existen plugins que exportan componentes a React. Esto significa que un diseñador que entiende mínimamente de HTML, CSS y JavaScript trabaja mucho más rápido y se comunica mejor con el equipo de desarrollo.
De hecho, en el mercado actual las ofertas de diseñador de producto digital o diseñador web piden cada vez más ese perfil híbrido: alguien que domine Figma pero que también entienda cómo se construye después esa interfaz, ya sea en WordPress, en React o en un stack full stack con Node.js. No hace falta programar como un desarrollador senior, pero sí entender el lenguaje del equipo técnico.
Esto es justo lo que trabajamos en el programa de Diseño UX/UI online de TRAZOS: no te enseñamos solo a manejar Figma, sino a pensar el producto completo, desde la investigación de usuario hasta el prototipo que un desarrollador pueda implementar sin volverse loco. Los mentores vienen de estudios como Ogilvy, Electronic Arts o Danone, y eso se nota en cómo enseñan a resolver problemas reales, no solo a mover rectángulos en pantalla.
Cuándo elegir Figma (casi siempre) y cuándo no
La respuesta corta es: aprende Figma. Es la herramienta que te va a abrir más puertas, la que usan la mayoría de estudios y la que mejor conecta diseño con desarrollo. Si vas a dedicar tu tiempo a dominar un software, que sea este.
Dicho esto, no te obsesiones con la herramienta y olvides lo importante: Figma es el lápiz, no el dibujo. Puedes saber usarlo a la perfección y seguir diseñando interfaces que no resuelven el problema del usuario. Lo que marca la diferencia entre un diseñador junior y uno que trabaja en estudios reconocidos como Fjord o Ustwo no es cuántos atajos de teclado se sabe, sino si entiende de verdad a quién está diseñando y por qué.
Si te interesa este camino y quieres aprender Figma de forma seria, con mentores que trabajan en la industria y proyectos que después puedan entrar en tu portfolio, puedes revisar cómo está estructurado el programa y decidir si encaja contigo. Al final, lo que te contrata una empresa no es "sabe usar Figma", es "sabe resolver problemas de producto con las herramientas correctas".
Formaciones relacionadas
Si quieres desarrollar tu carrera en el mundo de UX/UI/Web, nuestras formaciones son el impulso que necesitas. Aprende con profesionales y transforma tu talento en una profesión.
UX/UI/Web
Una disciplina del mundo digital que la mayoría experimenta cada día sin ser consciente de ello.
Ver áreaCarrera en Desarrollo Web Online
Un programa exhaustivo de dos años para ser experto técnico en front-end y back-end.
Ver programa


